Seguimos hablando de las técnicas más eficaces para aplicar la ley de atracción en nuestras vidas. Hoy, centramos la atención en un ejercicio que cada noche, antes de irme a la cama, hago para que el día siguiente sea portador de bienestar y lleno de sucesos positivos.
Tengo que precisar que hay muchas maneras para llevarlo a cabo, pero entre las diferentes posibilidades he notado que el método que voy a explicar a continuación, tiene efectos extremadamente positivos y, desde hace mucho tiempo, se ha convertido en una especie de ritual que llevo a cabo de forma prácticamente automática.
Poner en práctica este ejercicio es muy sencillo: cada noche ponte en la cama y antes de dormirte da las gracias para el día que acaba de terminar y piensa con intensidad en todas aquellas situaciones que te han hecho sentir bien. Si has tenido un día fatal, olvídate de esa sensación de malestar e intenta enfocar la atención en los momentos del día en que te ha parecido encontrarte
mejor. De esta manera, estarás preparando tu mente a elaborar las imágenes del día siguiente – el pensar en positivo atrae más de lo mismo, esto es algo que ya hemos aprendido- Cuando sientes que estas preparado, imagínate el día siguiente, desde que te levantes de la cama hasta el momento de acostarte. Es muy divertido pensar en lo que puede suceder: recibir buenas noticias, encontrar a un amigo que no vemos desde hace mucho tiempo, todo lo que deseamos. Lo importante es que estas cosas sean creíbles para ti. Una vez terminada esta sencilla visualización, cierra los ojos y descansa. Parece una tontería, pero hay muchas personas que se ponen en la cama y empiezan a dar vueltas pensando en preocupaciones, dudas, decepciones. No sé si nunca lo has pensado, pero de esta manera, aunque te duermas, no descansaras bien y al día después estarás más cansado que antes. El cansancio te hace nervioso e intolerante a la vida; así que, empezaras a pensar en negativo y se irán acumulando situaciones que te hacen sentir peor. Pues, lo mejor es descansar y vaciar la mente para dejar espacio al sueño y a la tranquilidad.
La última parte de este ejercicio lo llevaras a cabo por la mañana. Abre los ojos y di: ‘hoy será un día maravilloso’. Esto es todo lo que tienes que hacer. Te aseguro que te sentirás mucho mejor, lleno de entusiasmo y mucho más activo. Dentro de poco tiempo, te sorprenderás del cambio que tu vida ha subido.
Tengo que precisar que hay muchas maneras para llevarlo a cabo, pero entre las diferentes posibilidades he notado que el método que voy a explicar a continuación, tiene efectos extremadamente positivos y, desde hace mucho tiempo, se ha convertido en una especie de ritual que llevo a cabo de forma prácticamente automática.
Poner en práctica este ejercicio es muy sencillo: cada noche ponte en la cama y antes de dormirte da las gracias para el día que acaba de terminar y piensa con intensidad en todas aquellas situaciones que te han hecho sentir bien. Si has tenido un día fatal, olvídate de esa sensación de malestar e intenta enfocar la atención en los momentos del día en que te ha parecido encontrarte
mejor. De esta manera, estarás preparando tu mente a elaborar las imágenes del día siguiente – el pensar en positivo atrae más de lo mismo, esto es algo que ya hemos aprendido- Cuando sientes que estas preparado, imagínate el día siguiente, desde que te levantes de la cama hasta el momento de acostarte. Es muy divertido pensar en lo que puede suceder: recibir buenas noticias, encontrar a un amigo que no vemos desde hace mucho tiempo, todo lo que deseamos. Lo importante es que estas cosas sean creíbles para ti. Una vez terminada esta sencilla visualización, cierra los ojos y descansa. Parece una tontería, pero hay muchas personas que se ponen en la cama y empiezan a dar vueltas pensando en preocupaciones, dudas, decepciones. No sé si nunca lo has pensado, pero de esta manera, aunque te duermas, no descansaras bien y al día después estarás más cansado que antes. El cansancio te hace nervioso e intolerante a la vida; así que, empezaras a pensar en negativo y se irán acumulando situaciones que te hacen sentir peor. Pues, lo mejor es descansar y vaciar la mente para dejar espacio al sueño y a la tranquilidad.La última parte de este ejercicio lo llevaras a cabo por la mañana. Abre los ojos y di: ‘hoy será un día maravilloso’. Esto es todo lo que tienes que hacer. Te aseguro que te sentirás mucho mejor, lleno de entusiasmo y mucho más activo. Dentro de poco tiempo, te sorprenderás del cambio que tu vida ha subido.




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